Aplicaciones móviles: ¿PWA o aplicación nativa?

Imagen usando móvil

Cuando una empresa empieza a plantearse si tener una app móvil, una de las primeras dudas es el tipo de aplicación, sobre todo porque esa decisión condiciona el nivel de inversión. Hay dos tipos, y las diferencias son importantes: Una PWA es una aplicación a la que se accede a través del navegador del móvil. No es una web, pero se le parece mucho. En cambio, una aplicación nativa es un programa que funciona bajo el sistema operativo del móvil. Aunque ambas son aplicaciones que en gran medida pueden hacer lo mismo (o casi lo mismo), lo hacen de forma distinta.

Las PWA tienen las siguientes ventajas:

  • Crean menos fricción para su aceptación por el usuario, ya que no hay que descargar nada en el móvil.
  • Funcionan como si fuesen una página web, y por tanto se benefician de la inversión de la empresa en SEO (optimización en búsquedas).
  • Su publicación es inmediata, ya que no necesita pasar por los filtros de Android o Apple para acceder a sus respectivas plataformas.
  • Se programan en HTML5, que es un lenguaje accesible para web.

A cambio, tienen los siguientes inconvenientes:

  • Ciertas funciones no están disponibles, o no lo están en todas las plataformas. Son funciones importantes, como las notificaciones push, el geofencing o ciertos sistemas de pago.
  • No interactúan con otras aplicaciones del móvil, como la posibilidad de hacer llamadas, añadir eventos al calendario y otras.
  • No pueden sacar partido de los sensores del móvil, como por ejemplo el de proximidad o el de luminosidad ambiente.
  • Sólo funcionan con conexión.

Hay una característica de las PWA poco mencionada pero que considero muy importante: Mientras que las aplicaciones nativas requieren funcionar en servidores seguros (https), las PWA no. Es decir, que la seguridad de una PWA en cuanto a los datos que gestiona, e incluso a la propia identidad de la página web que estamos usando, puede ser muy baja. No es que las PWA no funcionen en servidores seguros, sino que pueden funcionar en servidores no seguros, lo que obliga al usuario a comprobarlo, y sobre todo pueden generar desconfianza. Las aplicaciones nativas, por el contrario, tienen que funcionar en entornos seguros.

Por su parte, las aplicaciones nativas tienen estas ventajas:

  • Pueden funcionar sin conexión.
  • No hay en principio límites a sus funciones ni a su interconexión con otras aplicaciones ni plataformas.
  • Superan todas (con algún matiz muy concreto en el caso de aplicaciones iOS) las carencias de las PWA.
  • Pueden interactuar con otras aplicaciones del móvil y con sus sensores, creando una experiencia de usuario mucho más rica.
  • Son seguras. No sólo se benefician necesariamente de funcionar en servidores seguros, sino que admiten medidas adicionales de seguridad, como la autenticación multi-factor del usuario. Transmiten, por tanto, más confianza.
  • Son más rápidas que las PWA y consumen menos batería, dependiendo de su uso.

Sin embargo, también tienen inconvenientes:

  • Se descargan en el móvil, lo cual puede crear cierta resistencia por parte del usuario por ocupar espacio de almacenamiento.
  • Tienen un coste de publicación cobrado por las plataformas, que son 25€ una sola vez en el caso de Android y 95€ cada año en el caso de Apple.
  • El proceso de publicación es complejo y puede llegar a ser largo en el tiempo (hasta un mes). Incluso, dependiendo de los contenidos y funciones, las plataformas pueden llegar a rechazar la publicación. En esto, como en muchas cosas, es mejor recurrir a expertos.

Una última consideración es la capacidad de integrarse con desarrollos complementarios, como por ejemplo las balizas (beacons). Eso depende de las características de la tecnología con la que se quiera conectar la aplicación, aunque en principio es más probable que una aplicación nativa pueda sacar todo el partido a tecnologías complementarias.

En conclusión, no hay una respuesta única a la pregunta de qué tipo de aplicación interesa más a cada empresa. Ambas tienen ventajas e inconvenientes y en cada caso será más adecuada una PWA, una aplicación nativa, o la suma de ambas.

Una PWA es idónea para casos en los que las funciones son más limitadas y en los que se busca reforzar el conocimiento de marca. Por el contrario, una aplicación nativa es más interesante si lo que se busca es aportar credibilidad a la marca, se necesita utilizar prestaciones del smartphone o cuando la seguridad es una consideración importante.

Ese análisis no es sólo técnico y de coste, sino que también tiene mucho que ver con aspectos de marca y de experiencia de usuario. Como en toda inversión, conviene valorar pros y contras con cuidado y atención. Ya sabes que en MKTG Móvil creamos soluciones de fidelización y generación de clientes usando soluciones tecnológicas. Creemos que  la tecnología no es más que una herramienta, y por eso te podemos aconsejar lo que más conviene a tu negocio.