Cómo debe ser la aplicación móvil para clientes

Como se suele decir, Menos es más. Una aplicación móvil permite incorporar una gran variedad de utilidades y funciones, pero eso no es necesariamente lo mejor. En MKTGMóvil pensamos que las aplicaciones móviles (o plataformas móviles, como preferimos llamarlas) deben diseñarse caso por caso y siguiendo varios principios:

Utilidad: Queremos que el usuario descargue la aplicación de la empresa, y queremos que la use y la mantenga. Para ello es indispensable que sus funciones y contenidos aporten utilidad al usuario. Añadir cosas que no son útiles es exactamente eso: Inútil.

Facilidad de uso: El cliente quiere encontrar rápidamente lo que busca y evita las complicaciones. Cuanto más plano y sencillo sea el diseño de la aplicación, mejor.

Carga rápida: Si la aplicación tarda en cargarse el usuario abandonará enseguida el proceso. Tres segundos son una eternidad cuando se carga una aplicación.

Accesible e inmediata: El usuario debe poder conectarse con nuestra empresa de forma sencilla. Si es posible en tiempo real mejor. Poner un chat o un formulario debajo de varias capas de navegación no tiene sentido.

Sencillez de diseño: Cuanto más simple y claro sea el diseño, mejor. La complejidad de diseño supone complejidad de uso, y eso no beneficia los objetivos de la aplicación.

Multiplataforma: Cuantas más posibilidades demos al cliente de acceder a nuestra aplicación, mejor.